lunes, 20 de marzo de 2017

La política es lucha y es conflicto
1- Observa el siguiente video.

http://www.youtube.com/watch?v=N7mPe62DTv0&feature=player_embedded

2-Lee las siguientes frases.

A-
“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”


B- “Cada sociedad tiene el gobierno que se merece”

3- Relacioná una de las frases con el video y realizá una postura critica relacionando ambas (video y frase).
Podés estar de acuerdo o refutar la frase.
Lo que intento es ver la percepcion de cada uno frente a un discurso político y a una frase.

lunes, 13 de marzo de 2017

Bienvenidos!!!!!

Ciudadanía Política es un espacio para promover la reflexión y el intercambio de ideas, y para la construcción colectiva de valores y prácticas que permitan y potencien el ejercicio de los derechos políticos que tenemos los ciudadanos que vivimos y trabajamos por la democracia.

La política y lo político.

La distinción entre “la política” y “lo político” propuesta por Chantal Mouffe nos proporciona la clave para comprender el carácter conflictual que es propio de toda sociedad y será, además de uno de los elementos teóricos sobre los que construye su propuesta de una democracia radical pluralista, uno de los temas inspiradores de la crítica de Chantal Mouffe al liberalismo y al actual Zeitgeist postpolítico. Propone entender por “la política” el conjunto de prácticas correspondientes a la actividad política tradicional, mientras que “lo político” debería referirse al modo en que se instituye la sociedad. Expresada en términos heideggerianos, la política correspondería al nivel “óntico”, mientras que lo político se situaría en el nivel “ontológico”. Esta distinción —introducida en sus trabajos también por otros teóricos políticos— no ofrece, sin embargo, por sí misma, unanimidad de interpretación de lo político. Algunos conciben lo político como un espacio de libertad y deliberación pública, mientras otros lo consideran un espacio de poder, conflicto y antagonismo. Chantal Mouffe se alineará con quienes defienden esta última perspectiva: “Concibo “lo político” como la dimensión de antagonismo que considero constitutiva de las sociedades humanas, mientras que entiendo a “la política” como el conjunto de prácticas e instituciones a través de las cuales se crea un determinado orden, organizando la coexistencia humana en el contexto de la conflictividad derivada de lo político”.
El antagonismo es, pues, constitutivo de lo político, por lo que cualquier oposición, si alcanza la fuerza suficiente para agrupar a los seres humanos, puede terminar expresándose en términos de amigo / enemigo, adquiriendo entonces un carácter político. Para Chantal Mouffe el reconocimiento de la naturaleza conflictual de la política, siempre posible mediante la distinción anterior, es el punto de partida para comprender los objetivos de una política democrática: establecer la distinción nosotros / ellos de modo que sea compatible con el pluralismo. Si lo político, así entendido, pertenece a nuestra condición ontológica, habremos de reconocer su carácter inerradicable. Sin embargo, es posible “domesticar” el antagonismo de la relación amigo / enemigo y reducir-lo a una forma que no destruya la asociación política. Pero esto sólo se puede conseguir estableciendo un vínculo común entre las partes en conflicto, de modo que se reconozcan como oponentes legítimos, como adversarios, y no como enemigos irreductibles. A esta forma de relación la denomina “agonismo”.
Esta propuesta se apoya en el reconocimiento de que todo orden social es el resultado de la articulación de relaciones de poder y no un “orden natural” que fuera la expresión de una objetividad ajena a las prácticas contingentes que lo producen. De este modo, se puede constituir un orden “hegemónico” que puede ser puesto en entredicho por otras prácticas que se le oponen (antihegemónicas) orientadas a la instauración de una nueva forma de hegemonía. En este sentido, la noción de hegemonía resulta ser clave para comprender la posibilidad de un pluralismo agonístico. No se trata de eliminar el antagonismo y sustituirlo por un consenso racional (en el que los oponentes sean reducidos a meros “competidores”), ni de mantener el antagonismo bajo la forma amigo / enemigo (en el que cada uno percibe las demandas del otro como amenazantes e ilegítimas), sino de transformar el antagonismo en agonismo, de domesticarlo y reconducirlo a las formas del modelo adversarial. “La dimensión antagónica está siempre presente, es una confrontación real, pero que se desarrolla bajo condiciones reguladas por un con-junto de procedimientos democráticos aceptados por los adversarios”

*Chantal Mouffe es una politóloga belga.




1- Visiten una asociación que opere en su comunidad.

2-Averigüen cuándo se fundó y cuáles son sus objetivos, quienes participan y si trabajan  de manera conjunta con las instituciones del estado o con otras asociaciones.

3-Mencionen acciones concretas que realice la asociación visitada.

4.¿Por qué se creó?




viernes, 2 de diciembre de 2016

Modelo parcial

Teorías sobre el poder:
¿Por qué para Foucault el poder no es algo que posee la clase dominante? ¿Puede el análisis del poder deducirse de alguna manera de la economía?
¿Qué diferencias existen entre poder y dominación? Cite ejemplos.

 Los partidos en el pensamiento de Weber:
¿En qué condiciones es posible para Weber el surgimiento de un liderazgo del tipo carismático? Comparar las principales características de éste con el tipo de dominación racional legal.
¿Podría aplicar algún tipo de dominación a la política argentina en base al pensamiento de Weber? ¿Por qué?

Teorías contractualistas:
Cite tres características que conforman las teorías contractualistas.
¿Por qué plantea Locke que los hombres pactan la creación de una sociedad política? Explicar no superando los cinco renglones.

El Estado:
Anthony Giddens señala claramente “Todos los indicadores sociales muestran que en los últimos treinta años la calidad de vida y el bienestar social se han deteriorado de forma generalizada en todo el mundo”. Relacionar y explicar con la crisis del Estado de Bienestar.
Explique la desindustrialización  del golpe de Estado de 1976  y algunas acciones del nuevo gobierno.

Arendt.teoría

viernes, 25 de noviembre de 2016

Programa Política y Ciudadanía

Colegio French     

                            


Programa de Política y Ciudadanía


CURSO: 5° año.                                                                              Año: 2016.

PROFESOR: Basic, Emiliano Fernando.                 


EXPECTATIVAS DE LOGRO:


Ø  Analizar críticamente fenómenos políticos partiendo de hechos históricos y contemporáneos.
Ø  Conceptuar nociones como ideología, hegemonía, relaciones de poder, entre otras.
Ø  Comprender los significados de igualdad, democracia, justicia, bien común, ciudadano, persona, los distintos criterios de justicia social etc.
Ø  Analizar críticamente las luchas sociales, los actores sociales intervinientes en los derechos reclamados.
Ø  Problematizar los mecanismos de construcción de legitimidad del poder en diversos contextos socioculturales y en distintos tiempos históricos.
Ø  Reconocer y comprender los mecanismos de funcionamiento y legitimidad política.
Ø  Identificar en un texto el lenguaje político y la tradición política a la que pertenece.
Ø  Aplicar conceptos en el análisis de situaciones históricas y actuales, comprender el
      principio que atribuye dignidad.
Ø  Expresarse en forma oral y por escrita con coherencia y cohesión, utilizando el vocabulario específico de esta materia.
Ø  Trabajar en forma responsable, desarrollar hábitos de orden y
      prolijidad, expresarse reflexivamente defendiendo las ideas propias y respetando 
     las ajenas.
Ø  Establecer una relación de respeto con todos los integrantes de la comunidad educativa.

Unidades:

Unidad I: La política y el poder

La política, lo político y lo público.
La Política como ciencia. La Ciencia política en nuestro país. La praxis política. 
El concepto de acción política en el pensamiento de Hannah Arendt.
La política es lucha y es conflicto. Neoliberalismo y política.
Política y medios de comunicación. La corrupción.
¿Qué es la participación política? La política y los políticos.
Concepto de poder.  Instrumentos y relaciones de poder. Formas de ejercicio del poder
Autoridad y legitimidad. La dominación. Tipos de dominación según Max Weber
El poder político. Diversidad y desigualdad. Poder y conflictos de poder.
El concepto relacional de poder de Michel Foucault.


Unidad II: Estado y Gobierno

Los fundamentos del Estado. El contractualismo. El marxismo
Los tipos de Estado: liberal. de bienestar y neoliberal.
El Estado argentino. El período poscolonial.
La formación del Estado. El ejército y la coacción.
El Estado liberal oligárquico.El impacto de la crisis internacional.
El Estado social. La reforma neoliberal. Los regímenes autoritarios.
La dictadura militar 1976-1983. Perspectivas de análisis del gobierno.
Las formas de gobierno. El parlamentarismo. El presidencialismoto. El semipresidencialismo.
Gobernabilidad y democracia. Gobernabilidad y educación ciudadana.
Los gobiernos provinciales. Las provincias y la explotación.

Unidad III: La democracia y la ciudadanía

¿Qué es la democracia?
Democracia semidirecta. El sistema democrático.
La representación y sus dilemas. Populismo y neopopulismo en América Latina.
Las políticas públicas. Las nuevas perspectivas sobre políticas públicas. Financiamiento.
La participación ciudadana. Canales de participación ciudadana.
El concepto de ciudadanía. Ciudadanía, liberalismo y marxismo.
La historia de la ciudadanía y de los derechos. Los derechos de tercera generación.
La conquista de los derechos civiles. La ciudadanía y los derechos políticos.
La iniciativa popular. La consulta popular. Las organizaciones políticas. Los partidos políticos. Los sindicatos.

Unidad IV: Los derechos humanos

¿Qué son los derechos humanos? Igualdad en la diversidad. El origen revolucionario de los derechos.
La Declaración Universal de Derechos Humanos.
El papel de los Estados en la recuperación de posguerra. Los derechos civiles y políticos
Los derechos económicos, sociales. Derechos humanos en América Latina.
Los regímenes políticos. La Doctrina de Seguridad Nacional.
Los derechos humanos y las deudas de la democracia
El problema de la inseguridad.
Discriminación y vulneración de los derechos.
Tipos de discriminación.  Racismo, xenofobia.  Sexismo y heterosexismo. Discriminación étnica o cultural.  Discriminación etaria.  Discriminación por discapacidad.
Principio de no-discriminación.




IMPORTANTE: El alumno en ocasión de rendir examen deberá presentar este programa.



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        Firma del profesor                            Firma del padre/madre/tutor                 Firma del alumno/a          











lunes, 31 de octubre de 2016

Cumbia Villera y sexismo.

A continuación se presenta el siguiente análisis sobre Marginación y sexismo.
Se pide:

1- Justificar el título del artículo.
2- Relacionarlo con un tema del programa. Traer una cancion con la letra donde se toque el tema sexismo.
3- Analizar las problemáticas del sexismo y heterosexismo.
4-Plantear estrategias posibles para superar las prácticas sociales discriminatorias en cada caso.
5-Ejemplificar y tomar otros cuatro casos más de discriminación.
6- ¿Cómo diferencia Pablo Seman el sexismo de la activación sexual?
7-Elegí una canción que trate temas de discriminación.
“La cumbia villera es una gran ventana para ver cómo se procesa la desigualdad”

Marginación y sexismo, pero también jóvenes que descubren sus derechos y mujeres que rechazan el maltrato tienen su lugar en una música popular que ilumina toda una época.

Por PABLO SEMAN, ANTROPOLOGO Y SOCIOLOGO

26/02/15 - 02:02

El etiquetamiento de tribus urbanas suele apelar a la música. La cumbia villera, en este ejercicio, es percibida como el rasgo identitario de jóvenes marginales sexistas y decididamente “malos”. Podría señalarse, para notar la relativa superficialidad de esta aproximación, que el dispositivo genocida nazi fue articulado por refinados cultores de la música clásica. Y es que el gusto musical de por sí no es una pauta válida para diferenciar “buenos” de “malos”. Así reflexiona el antropólogo y sociólogo argentino Pablo Semán, cuyo último trabajo etnográfico observa los matices que tiene la producción, difusión y recepción de la cumbia en América latina.
¿Qué rasgos comparte la cumbia en los países de América latina?
El recorrido de la cumbia del norte al sur de América es de reinvención, dispersión y multiplicación del género en varios usos y combinaciones. Está en el centro de procesos en los que se producen estigmas y se los combate. En la cumbia las mujeres son muchas veces ofendidas, pero en otras encuentran espacios para defenderse y reivindicar papeles diferentes. Se elaboran negritudes que son muchas veces motivo de orgullo de grupos postergados. Pero también, contra la cumbia, se arman vergüenzas que redoblan las desigualdades presentándola a sus cultores como “negros” verdaderamente incorregibles. Así resulta un género musical estratégico para observar el carácter heteróclito que posee América Latina: en su diversidad, la cumbia es una ventana privilegiada para entender cómo se anudan y procesan diversidades y desigualdades originando identificaciones cambiantes y múltiples. 
¿Qué lazos hay entre cumbia y sociedad?
La cumbia, operando en procesos de etnificación e identificación nacional, es un ejemplo de la eficacia de la música en la constitución de la sociedad. Pero algo de la difusión y expansión de la cumbia se debe a cambios sociales que la propia música interioriza. Música y sociedad están intimamente entrelazadas y esa relación cambia notablemente su dinámica cuando es más fácil acceder a un estudio de grabación, o cuando los locales de baile se multiplican. El abaratamiento de la producción de música, las posibilidades de ganar algún prestigio y plata tocándola son parte de las condiciones de expansión de la cumbia en Argentina.
¿Qué hay en la cumbia, más allá de lo tan visibilizado en los medios?
Es importante reconocer otros juegos en la escena de la cumbia: los del humor y la escenificación de la sexualidad en las letras, por ejemplo; o la denuncia por la vía de la burla; las ofensas de género, pero también la apertura de un juego sexual. También hay que asumir que la cumbia se expande porque es un género bailable.
¿Qué idea de sexo domina en la cumbia villera? ¿Hay sexismo?
El del sexismo en la cumbia, especialmente en la cumbia villera, es un tema tan importante cómo complejo. Si algunos análisis tienden a evidenciar el sexismo de la cumbia, otros podrían ocultarlo, minimizarlo, querer que no exista para, se dice, “no estigmatizar a los pobres”. Esa disyunción es éticamente inaceptable y sociológicamente improductiva. Hay que subrayar el sexismo, pero también hay que abrirse a la presencia de otros elementos. Le doy un ejemplo para contrastar: los Beatles hicieron Run for your life (“Corre a salvar tu vida”). Su letra empieza así: “Prefiero verte muerta, pequeña, a que estés con otro hombre”. Esto fue hace decenas de años y nadie se escandalizó frente a una canción eventualmente machista. Es necesario preguntarse por qué la crítica de género se aplica tan selectivamente que afecta los géneros populares y no los géneros preferidos por las clases medias y, sobre todo, por las capas intelectuales. Se podría afirmar que en los Beatles había ironía en esa letra. La misma caridad interpretativa, y tal vez más, requiere el análisis del consumo popular, por ejemplo el de la cumbia, a menos que se piense que la metáfora, la ironía y la comedia sean monopolio de los que están por encima de la linea de pobreza. Ni ha dejado de haber machismo en los sectores medios, ni todo es machismo en los sectores populares.
¿No se desatendería así la pertinencia de la crítica de género?
Es necesario no renunciar a la crítica de género, pero sin atarla y confundiéndola con los parámetros de las clases medias. Esta es la única forma en que la crítica de género puede divorciarse del sesgo de clase, del etnocentrismo intelectual. 
Pero la mujer en la cumbia, ¿no queda pasiva, reducida a objeto?
Hay que entender que, junto con el sexismo de los músicos y el clasismo de los críticos, se presenta una dinámica de activación sexual femenina que también es culturalmente novedosa y va más allá de los imperativos de la industria cultural: en la vida cotidiana el sexo se ha tornado tema corriente, insistente y público. ¿Acaso hemos tomado en cuenta la transformación que implica el hecho de que mujeres y hombres reciban consejo televisivo sobre las diversas prácticas sexuales en el horario en que hace no más de tres décadas había mensajes religiosos? En esa activación sexual, las mujeres irrumpen con cierta autonomía. Ese cóctel contradictorio torna a la cumbia un campo de batalla especial: mujeres activadas sexualmente y buscando su autonomía, hombres que reaccionan desde el temor o desde un incuestionado machismo. 
¿Cómo diferenciar sexismo de activación sexual?
Diferenciar los hilos del sexismo y la activación sexual es un camino complejo, que no se adapta ni a slogans ni a presentaciones simples. Pero es necesario hacerlo para incorporar todos los matices de la situación. 
Pappo afirmó que “cuando un pueblo cae en desgracia, escucha cumbia”. ¿Usted coincide?

La afirmación de Pappo es más interesante que verdadera. Derivar un diagnóstico social de un juicio estético arbitrario, lleno de prejuicios sociales, es una tentación que hay que resistir. Todo lo establecido tiende a confundirse con el bien social, en contraste con un espantapájaros que ocupa el lugar del mal social, la cumbia en este caso. Lo que Pappo decía de la cumbia lo decían los tangueros del rock, en el que veían degeneración. La frase de Pappo muestra qué lugar podía ocupar la cumbia en el gusto de otros grupos sociales. Y la fuerza de esas expresiones, que no deja de tener efectos estigmatizantes, produce la desgracia que profetiza. Pero también es cierto que esas valoraciones no son homogéneas. Otros músicos de ese “palo” reivindicaron la cumbia villera. Hay que contar esos juegos de ataques o alianzas, como la recuperación de Pablo Lezcano, ex cantante de Damas Gratis, por la cumbia electrónica como parte del fenómeno social a describir. 
¿Qué le resta al análisis musical? 

En lo específicamente musical hay muchas consideraciones por hacer. ¿Qué es lo que nos parece molesto de algunos momentos de la cumbia en comparación con Independence Day, la “cumbia” de David Byrne? ¿Las inflexiones tonales del litoral en las voces?, ¿que tocan mal? O, en contra de Byrne, ¿que la cumbia suena maciza y entera mientras en su disco es pasteurizada? ¿Por qué la cumbia deja de ser un índice del desastre sociocultural cuando Pablo Lezcano toca en Zizek Club, de la disco porteña Niceto? Es más interesante ver que la cumbia villera es pasible de reclasificaciones sociales como ya lo fue la cumbia en Argentina y en Colombia. Y al mismo tiempo queda claro que las nuevas generaciones asumen el panorama musical con otros criterios de síntesis.

¿Cómo se presenta la denuncia social en la cumbia villera?
Su específico carácter de protesta nace de unas condiciones especiales, que son sus raíces en los procesos de los ‘90 que implicaron hiper desocupación, globalización de panoramas tecnológicos e imaginarios que permitieron generar puestas en escena diferentes. La categoría “canción de protesta” ofrece una complicación muy interesante. Aun restringiendo su alcance a la protesta social es una categoría de usos caprichosos: es aquella canción cuyo motivo de protesta comparte el que usa la categoría (tan es así que entre quienes comparten implícitamente el valor de una música como “de protesta”, suelen engolar su voz y, ante la desvalorización de un determinado género u obra, suelen decir “no, guarda ésta es una música que tiene valor político”. Desde este punto de vista parece que hubiera protestas buenas y protestas inaceptables. Hay que entender la canción de protesta de una forma más amplia: como aquella forma de crear, interpretar y apropiarse de la música que se hace en oposición a algo que se identifica como obstáculo. Más allá de que me guste, hay protesta en Alfredo Zitarroza -que me gusta-, como en el género Oi de los neonazis europeos -que no me gustan y me parecen políticamente peligrosos. 
¿Y en el caso de la cumbia?
Tiene elementos de protesta que identificaban un obstáculo en las consecuencias sociales del proceso que, independientemente de su fecha de origen, tuvo en los años 90 su consumación. Tampoco nos sirve absolutizar una parte de la verdad sociológica para caracterizar a la cumbia y su relación con la situación social: autotitulándose “negros”, incluso “pibes”, con una connotación cercana a la delincuencia y la transgresión, interiorizaban el mandato de una sociedad que los expulsaba del mundo del trabajo. Se reconocían “vagos”. Pero no está claro hasta dónde ese camino, en el que habitaba la indignación, no es el que los llevó a concebirse como una juventud con derechos. Esa otra parte integra las complejidades con que se desarrolló realmente la cumbia en Argentina.


Copyright Clarín, 2015.

Esta actividad es para debatir el miércoles 9/11/16