jueves, 15 de noviembre de 2012

Actividad 15/11/12

A continuación se presenta el siguiente análisis sobre Marginación y sexismo.
Se pide:

1- Justificar el título del artículo.
2- Relacionarlo con un tema del programa.
3- Analizar las problemáticas del sexismo y heterosexismo.
4-Plantear estrategias posibles para superar las prácticas sociales discriminatorias en cada caso.
5-Ejemplificar y tomar otros cuatro casos más de discriminación.
6- ¿Cómo diferencia Pablo Seman el sexismo de la activación sexual?
7-Elegí una canción que trate temas de discriminación.

“La cumbia villera es una gran ventana para ver cómo se procesa la desigualdad”

Marginación y sexismo, pero también jóvenes que descubren sus derechos y mujeres que rechazan el maltrato tienen su lugar en una música popular que ilumina toda una época.

Por PABLO SEMAN, ANTROPOLOGO Y SOCIOLOGO

26/02/12 - 02:02
 
El etiquetamiento de tribus urbanas suele apelar a la música. La cumbia villera, en este ejercicio, es percibida como el rasgo identitario de jóvenes marginales sexistas y decididamente “malos”. Podría señalarse, para notar la relativa superficialidad de esta aproximación, que el dispositivo genocida nazi fue articulado por refinados cultores de la música clásica. Y es que el gusto musical de por sí no es una pauta válida para diferenciar “buenos” de “malos”. Así reflexiona el antropólogo y sociólogo argentino Pablo Semán, cuyo último trabajo etnográfico observa los matices que tiene la producción, difusión y recepción de la cumbia en América latina.
¿Qué rasgos comparte la cumbia en los países de América latina?
El recorrido de la cumbia del norte al sur de América es de reinvención, dispersión y multiplicación del género en varios usos y combinaciones. Está en el centro de procesos en los que se producen estigmas y se los combate. En la cumbia las mujeres son muchas veces ofendidas, pero en otras encuentran espacios para defenderse y reivindicar papeles diferentes. Se elaboran negritudes que son muchas veces motivo de orgullo de grupos postergados. Pero también, contra la cumbia, se arman vergüenzas que redoblan las desigualdades presentándola a sus cultores como “negros” verdaderamente incorregibles. Así resulta un género musical estratégico para observar el carácter heteróclito que posee América Latina: en su diversidad, la cumbia es una ventana privilegiada para entender cómo se anudan y procesan diversidades y desigualdades originando identificaciones cambiantes y múltiples.
¿Qué lazos hay entre cumbia y sociedad?
La cumbia, operando en procesos de etnificación e identificación nacional, es un ejemplo de la eficacia de la música en la constitución de la sociedad. Pero algo de la difusión y expansión de la cumbia se debe a cambios sociales que la propia música interioriza. Música y sociedad están intimamente entrelazadas y esa relación cambia notablemente su dinámica cuando es más fácil acceder a un estudio de grabación, o cuando los locales de baile se multiplican. El abaratamiento de la producción de música, las posibilidades de ganar algún prestigio y plata tocándola son parte de las condiciones de expansión de la cumbia en Argentina.
¿Qué hay en la cumbia, más allá de lo tan visibilizado en los medios?
Es importante reconocer otros juegos en la escena de la cumbia: los del humor y la escenificación de la sexualidad en las letras, por ejemplo; o la denuncia por la vía de la burla; las ofensas de género, pero también la apertura de un juego sexual. También hay que asumir que la cumbia se expande porque es un género bailable.
¿Qué idea de sexo domina en la cumbia villera? ¿Hay sexismo?
El del sexismo en la cumbia, especialmente en la cumbia villera, es un tema tan importante cómo complejo. Si algunos análisis tienden a evidenciar el sexismo de la cumbia, otros podrían ocultarlo, minimizarlo, querer que no exista para, se dice, “no estigmatizar a los pobres”. Esa disyunción es éticamente inaceptable y sociológicamente improductiva. Hay que subrayar el sexismo, pero también hay que abrirse a la presencia de otros elementos. Le doy un ejemplo para contrastar: los Beatles hicieron Run for your life (“Corre a salvar tu vida”). Su letra empieza así: “Prefiero verte muerta, pequeña, a que estés con otro hombre”. Esto fue hace decenas de años y nadie se escandalizó frente a una canción eventualmente machista. Es necesario preguntarse por qué la crítica de género se aplica tan selectivamente que afecta los géneros populares y no los géneros preferidos por las clases medias y, sobre todo, por las capas intelectuales. Se podría afirmar que en los Beatles había ironía en esa letra. La misma caridad interpretativa, y tal vez más, requiere el análisis del consumo popular, por ejemplo el de la cumbia, a menos que se piense que la metáfora, la ironía y la comedia sean monopolio de los que están por encima de la linea de pobreza. Ni ha dejado de haber machismo en los sectores medios, ni todo es machismo en los sectores populares.
¿No se desatendería así la pertinencia de la crítica de género?
Es necesario no renunciar a la crítica de género, pero sin atarla y confundiéndola con los parámetros de las clases medias. Esta es la única forma en que la crítica de género puede divorciarse del sesgo de clase, del etnocentrismo intelectual.
Pero la mujer en la cumbia, ¿no queda pasiva, reducida a objeto?
Hay que entender que, junto con el sexismo de los músicos y el clasismo de los críticos, se presenta una dinámica de activación sexual femenina que también es culturalmente novedosa y va más allá de los imperativos de la industria cultural: en la vida cotidiana el sexo se ha tornado tema corriente, insistente y público. ¿Acaso hemos tomado en cuenta la transformación que implica el hecho de que mujeres y hombres reciban consejo televisivo sobre las diversas prácticas sexuales en el horario en que hace no más de tres décadas había mensajes religiosos? En esa activación sexual, las mujeres irrumpen con cierta autonomía. Ese cóctel contradictorio torna a la cumbia un campo de batalla especial: mujeres activadas sexualmente y buscando su autonomía, hombres que reaccionan desde el temor o desde un incuestionado machismo.
¿Cómo diferenciar sexismo de activación sexual?
Diferenciar los hilos del sexismo y la activación sexual es un camino complejo, que no se adapta ni a slogans ni a presentaciones simples. Pero es necesario hacerlo para incorporar todos los matices de la situación.
Pappo afirmó que “cuando un pueblo cae en desgracia, escucha cumbia”. ¿Usted coincide?

La afirmación de Pappo es más interesante que verdadera. Derivar un diagnóstico social de un juicio estético arbitrario, lleno de prejuicios sociales, es una tentación que hay que resistir. Todo lo establecido tiende a confundirse con el bien social, en contraste con un espantapájaros que ocupa el lugar del mal social, la cumbia en este caso. Lo que Pappo decía de la cumbia lo decían los tangueros del rock, en el que veían degeneración. La frase de Pappo muestra qué lugar podía ocupar la cumbia en el gusto de otros grupos sociales. Y la fuerza de esas expresiones, que no deja de tener efectos estigmatizantes, produce la desgracia que profetiza. Pero también es cierto que esas valoraciones no son homogéneas. Otros músicos de ese “palo” reivindicaron la cumbia villera. Hay que contar esos juegos de ataques o alianzas, como la recuperación de Pablo Lezcano, ex cantante de Damas Gratis, por la cumbia electrónica como parte del fenómeno social a describir.
¿Qué le resta al análisis musical?

En lo específicamente musical hay muchas consideraciones por hacer. ¿Qué es lo que nos parece molesto de algunos momentos de la cumbia en comparación con Independence Day, la “cumbia” de David Byrne? ¿Las inflexiones tonales del litoral en las voces?, ¿que tocan mal? O, en contra de Byrne, ¿que la cumbia suena maciza y entera mientras en su disco es pasteurizada? ¿Por qué la cumbia deja de ser un índice del desastre sociocultural cuando Pablo Lezcano toca en Zizek Club, de la disco porteña Niceto? Es más interesante ver que la cumbia villera es pasible de reclasificaciones sociales como ya lo fue la cumbia en Argentina y en Colombia. Y al mismo tiempo queda claro que las nuevas generaciones asumen el panorama musical con otros criterios de síntesis.

¿Cómo se presenta la denuncia social en la cumbia villera?
Su específico carácter de protesta nace de unas condiciones especiales, que son sus raíces en los procesos de los ‘90 que implicaron hiper desocupación, globalización de panoramas tecnológicos e imaginarios que permitieron generar puestas en escena diferentes. La categoría “canción de protesta” ofrece una complicación muy interesante. Aun restringiendo su alcance a la protesta social es una categoría de usos caprichosos: es aquella canción cuyo motivo de protesta comparte el que usa la categoría (tan es así que entre quienes comparten implícitamente el valor de una música como “de protesta”, suelen engolar su voz y, ante la desvalorización de un determinado género u obra, suelen decir “no, guarda ésta es una música que tiene valor político”. Desde este punto de vista parece que hubiera protestas buenas y protestas inaceptables. Hay que entender la canción de protesta de una forma más amplia: como aquella forma de crear, interpretar y apropiarse de la música que se hace en oposición a algo que se identifica como obstáculo. Más allá de que me guste, hay protesta en Alfredo Zitarroza -que me gusta-, como en el género Oi de los neonazis europeos -que no me gustan y me parecen políticamente peligrosos.
¿Y en el caso de la cumbia?
Tiene elementos de protesta que identificaban un obstáculo en las consecuencias sociales del proceso que, independientemente de su fecha de origen, tuvo en los años 90 su consumación. Tampoco nos sirve absolutizar una parte de la verdad sociológica para caracterizar a la cumbia y su relación con la situación social: autotitulándose “negros”, incluso “pibes”, con una connotación cercana a la delincuencia y la transgresión, interiorizaban el mandato de una sociedad que los expulsaba del mundo del trabajo. Se reconocían “vagos”. Pero no está claro hasta dónde ese camino, en el que habitaba la indignación, no es el que los llevó a concebirse como una juventud con derechos. Esa otra parte integra las complejidades con que se desarrolló realmente la cumbia en Argentina.
Copyright Clarín, 2012.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Actividad del 2/11/12

Relacione con flechas estos pensadores con las ideas que los caracterizan:






Locke:
Sostenía la idea de soberanía popular que se expresaba en el poder legislativo.












Montesquieu:  Proponía la división de poderes resaltando el control que ejercía el poder judicial.        
         







¿Cuáles de estas ideas se mantienen hoy  en día
en nuestra realidad?


Rousseau:
Pensaba que el Estado debia garantizar el derecho a la vida, la propiedad, la libertad y la resistencia a la opresión.

   

     




                                     

viernes, 26 de octubre de 2012

Actividad 26/12/10

1)Con lo leido anteriormente y con la ayuda de las páginas 202-203, Responder:

a- Hacé un balance de la relación democracia-derechos humanos en términos de avances, fallas y nuevos desafíos.

b-Analizá la siguiente frase. Justificá.

"Derechos humanos y democracia, una pareja inseparable" ¿O una pareja en problemas?

jueves, 18 de octubre de 2012

LA DEMOCRACIA Y LOS DERECHOS HUMANOS

 
 
Marco normativo de derechos humanos
 
 
 



Los valores de libertad y respeto por los derechos humanos y el principio de celebrar elecciones periódicas y genuinas mediante el sufragio universal son elementos esenciales de la democracia. A su vez, la democracia proporciona el medio natural para la protección y la realización efectiva de los derechos humanos. Esos valores se han incorporado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y han sido elaborados aún más en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos que consagra una multitud de derechos políticos y libertades civiles en que se basan las democracias significativas.

El nexo entre democracia y derechos humanos figura en el artículo 21(3) de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que establece:

«La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto».

Los derechos consagrados en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y en instrumentos de derechos humanos posteriores que abarcan los derechos de los grupos (por ejemplo, los pueblos indígenas, las minorías, las personas con discapacidades) son igualmente esenciales para la democracia habida cuenta de que garantizan la inclusión de todos los grupos, incluyendo la igualdad y equidad con respecto al acceso a los derechos civiles y políticos.

Durante muchos años la Asamblea General de las Naciones Unidas y la ex Comisión de Derechos Humanos trataron de valerse de los instrumentos internacionales de derechos humanos para promover una comprensión común de los principios, las normas, y los valores que constituyen la base de la democracia, con miras a orientar a los Estados Miembros para la formación de tradiciones e instituciones democráticas internas; y atender sus compromisos en cuanto a derechos humanos, democracia y desarrollo

Ello llevó a articular varias resoluciones de la ex Comisión de Derechos Humanos que han constituido un hito.

En 2000, la Comisión recomendó una serie de importantes medidas legislativas, institucionales y prácticas para consolidar la democracia (resolución 2000/47); y en 2002, la Comisión declaró lo siguiente como elementos esenciales de la democracia:i

·                             Respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales

·                             Libertad de asociación

·                             Libertad de expresión y de opinión

·                             Acceso al poder y su ejercicio de conformidad con el imperio de la ley

·                             La celebración de elecciones periódicas, libres y justas por sufragio universal y por voto secreto como expresión de la voluntad de la población

·                             Un sistema pluralista de partidos y organizaciones políticas

·                             La separación de poderes

·                             La independencia del poder judicial

·                             La transparencia y la responsabilidad en la administración pública

·                             Medios de información libres, independientes y pluralistas.

 

jueves, 4 de octubre de 2012

La ciudadanía

CIUDADANÍA Y CLASE SOCIAL - T. H. MARSHALL

T. H. Marshall divide la ciudadanía en tres partes, a saber, civil (caracterizada por lo derechos necesarios para la libertad individual, como el derecho al libre pensamiento o a la expresión, y con los tribunales de justicia como instituciones ligadas), política (derecho a participar en la política como miembro pasivo y activo, ligado al Parlamento y a las juntas de gobierno locales) y social (caracterizado por el derecho a la seguridad y un mínimo de bienestar económico, a compartir la herencia social y a poder vivir como un ser civilizado de acuerdo con los estándares sociales, ligado esto a la educación y a los servicios sociales).

La temprana influencia de la ciudadanía en la clase social.

La ciudadanía es el estatus que se concede a los miembros de pleno derecho de una comunidad, siendo sus beneficiarios iguales en cuanto a los derechos y deberes que tal estatus conlleva. La ciudadanía es un sistema de igualdades mientras que la clase social se basa en la desigualdad.

T. H. Marshall distingue dos tipos de clase social: el basado en una jerarquía de estatus y de ius sanguinium, al que la ciudadanía con sus derechos igualitarios socavaría y destruiría, y el basado igualmente en el estatus, pero a diferencia del anterior no en la existencia por derecho, sino en la interpretación de la norma, el sistema basado en una igualdad jurídica, y herencia o producto del capitalismo, en la cual la cultura de clase se reduce al mínimo y se aplica el concepto “universal” de ciudadano.

No obstante la clase social funciona, ya que “proporciona incentivos para el esfuerzo y estructura la distribución del poder”.

La ciudadanía, al actuar de tabula rasa otorgando un estatus de igualdad jurídica, que no de poderes ni económica, favoreció un sistema basado en la igualdad de base que favorecía la desigualdad diferencial. Los derechos que igualaban a los ciudadanos no eran sino derechos, es decir, no se traducían en hechos literales. Es decir, el derecho a la propiedad no otorga propiedad, sino el derecho a tenerla, y mantenerla, cuando se dispongan de los medios para ello. La ciudadanía favorecía al capitalismo porque otorgaba igualdad a relaciones claramente desiguales.

No obstante, resulta obvio que negar que los derechos no proporcionaban igualdad real es falso. La clase durante mucho tiempo condicionó el estatus real en la sociedad, así como el poder económico, que podía por ejemplo influenciar en la política, o en el terreno de lo jurídico, donde los costes de los asesores legales altamente cualificados son muy grandes y limitan de facto la igualdad ante la ley. El reconocimiento de derechos no implica la consecución real de éstos, ni una traducción mayor igualdad real. Empero, la ciudadanía, que en principio supuso una “falsa” igualdad, sí inspiró a la sociedad en pro de una igualdad real, con más profusión en el terreno de lo social, y con mayor profundización. Supuso guiar el camino para que en el siglo XX se alcanzasen los derechos sociales.

Por otro lado la ciudadanía posee un efecto integrador intrínseco para toda la comunidad nacional, que sienten que como ciudadanos pertenecen a un agregado común superior. La lealtad voluntariamente entregada de hombres libres bajo un derecho común. La ciudadanía estimuló la conciencia nacional moderna.

1) Con lo expuesto a continuación realizá un mapa conceptual en la carpeta.

La ciudadanía democrática concede a las diferencias de estatus un marco de legitimidad, siempre que no sean muy grandes, se produzcan en el seno de una civilización única, y no sean expresión de privilegios heredados. La desigualdad sólo puede aceptarse si es dinámica y proporciona un incentivo para el cambio y la mejora.

Por otro lado, la igualdad absoluta no es alcanzable, y existen dos tipos de limites, los económicos y los ciudadanos. Lo que se persigue es la eliminación de las desigualdades que no pueden considerarse legítimas.

Los derechos llevan inherentes obligaciones.

La intervención estatal es necesaria para regular el conflicto entre el libre mercado y las medidas igualitarias.

2) Leer las páginas 130 y 131 y realizar las actividades del Documento uno y dos.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Las políticas públicas

Luego de leer el texto (página 112-113) responder en la carpeta:

1)¿ Qué entendemos hoy por política pública?

2) Explique la siguiente frase " Un buen gobierno puede medirse por la calidad de sus políticas públicas"

3) Nombre cinco características de una política pública de calidad.


 
 
 
4) Observe el siguiente video:
 
 
Si partimos de la base que un enfoque tecnocrático considera que las políticas públicas son diseñadas por especialistas políticamente neutrales y que solo desean el bien de toda la sociedad.
a- ¿Qué opina de lo visto?
b-Identifique políticas públicas que fueron o son criticadas por ineficaces.  Fundamente.
 
5) ¿Qué entiende por "intromisión política"? Busque un  artículo periodístico relacionado al tema.
 
NOTA: ESTA ACTIVDAD SERA EVALUADA Y DEBE SER ENTREGADA EL JUEVES 27/9/12
 

jueves, 23 de agosto de 2012

La calidad democrática


1-¿Qué se entiende por calidad democrática?

2--Explicar la siguiente frase “la democracia como promesa y la democracia como problema”

3-¿Cuál o cuales de los desafíos de la democracia te parecen más importantes? ¿Cómo crees que se pueden lograr? ¿Con que precondiciones de las poliarquías se relacionan?

Actividad para el viernes 24/8/12